El Evangelio de la Madre Tierra.
ALERTA
La Pacha nos avisa;
fiesta de huracanes,
bosques de arena seca
que añoran el verdor de antaño,
lloran sus raíces resquebrajadas,
arrancadas de cuajo.
ALERTA
Aguas escasas en el caudal del río
desvisten las miserias
de sus habitantes
exponiendo su piel al rojo vivo.
ALERTA
Suenan las placas en profundas grietas
seden cual gigantes montañosos
ante el dolor de ser decapitados.
ALERTA
Las praderas y sierras arrasadas
Por el fuego de soles infinitos
que encienden en anónimas noches
muriendo en la madrugada.
ALERTA
Los seres de las aguas, océanos y mares,
esquivan lunares de oro negro
que desprenden las naves,
negros, muy negros,
tan negros como nuestras almas.
INFAMES
¡Y nos creemos héroes!
Por inventar Sociedades Anónimas
Salvatajes arriesgados, donadores de tiempos,
Humanos empoderados.
EXPLOTADORES
Así como la abeja toma el néctar
bebiendo de tu mano,
nosotros los humanos nos servimos de ti
de tu riqueza
Tierra- natura, Natura Tierra
¿Y qué te otorgamos a cambio?
¿Acaso chimeneas que envenenan el aire
que todos respiramos?
Explotamos el suelo
borrando tu esencia y tu belleza.
Pintamos paisajes retorcidos
de dolor y de flaqueza
y en los páramos
cubiertos de fantasmas
solo existe la pobreza.
VERDAD
Humano- inhumano
Mira, aprende de la abeja
Ella agradece a La Pacha
su riqueza, la multiplica,
expandiendo las semillas de la vida.
RUEGO para el perdón
¡Oh, Madre!
Permíteme ser un árbol
y aferrada a mis raíces
sienta correr la sabia
como sangre caliente entre mis venas,
la sangre de mis ancestros,
que ella me impregne de sabiduría.
Luego conviérteme en ave
para volar a los confines
y a las urbes donde podré labrar
tu palabra verdadera
y salvarte.
¡Oh, Madre!
Tierra Natura, Natura Tierra
una vez más te pido
déjame ser tu voz.
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